Un siniestro en su hogar puede afectar a la estructura y también causar daños estéticos por ejemplo una avería en la tubería o un incidente con la instalación eléctrica. La indemnización de daños estéticos es una protección ante tales problemas. 

¿Qué se considera daños estéticos?

Los siniestros domésticos pueden causar daños y deben ser reparados. En esta reparación pueden producirse daños materiales indirectos, por ejemplo en la localización de la avería, no provocados por el siniestro sino provocados por estas reparaciones, que solo producen efectos estéticos, estos son llamados daños estéticos.

La finalidad de la indemnización por daños estéticos es preservar en la medida de lo posible las características originales de la zona afectada por el accidente en el hogar antes del accidente.

De esta forma, el seguro del hogar que incluye esta garantía puede compensarle la pérdida y devolver el aspecto del elemento deteriorado a su aspecto inicial, hasta el límite establecido en la póliza. Una indemnización de estética debe cubrir todos los materiales nuevos y la mano de obra para su instalación. 

Ejemplos de daños estéticos

Algunos de los casos más comunes que se ocasionan en el hogar y deben ser cubiertos por la aseguradora son:

  • Muebles afectados por que revienta una tubería
  • Parqué afectado por una inundación
  • Muebles dañados por un incendio
  • Pared con humedades por una gotera

Cobertura de daños estéticos

Primero de todo, nos debemos asegurar que la póliza que tiene contratada incluya la cobertura de daños estéticos. Algunas pólizas del seguro cubren los daños estéticos por defecto, en cambio otras solo aplicarán esta garantía en caso que se haya producido un siniestro que esté cubierto por el seguro.

Asimismo, debe saber cual es el límite máximo por daños estéticos de su póliza contratada, porque si el presupuesto por la reparación excede del capital contratado entonces deberá pagar de su bolsillo la diferencia. 

Cabe destacar, que es importante fijarse en que incluye y excluye la cobertura controlada para no llevarse una sorpresa en caso de tener un siniestro. 

Paso a paso para reclamar los daños estéticos

Para resolver un conflicto con la aseguradora es muy sencillo, ya que la aseguradora se debe encargar de realizar la gran mayoría de los trámites correspondientes. Simplemente deberá ponerse en contacto con su compañía y notificar de los daños ocasionados para conseguir la indemnización correspondiente.  

La queja se debe imponer en el Servicio de Atención al Cliente manifestando los hechos que tiene un periodo de dos meses en responder. Además, siempre es bueno contar con un asesoramiento para tener la máxima compensación posible.

Dependiendo de la respuesta obtenida, se deberá plantear una reclamación a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) quienes resolverán el conflicto en un máximo de cuatro meses. Sin embargo, no están obligados a cumplir lo que dictamine la DGSFP por lo que muchos asegurados terminan acudiendo a la vía judicial, el arbitraje o la mediación. 

¿Qué ocurre cuando la aseguradora no paga lo que debería?

Sabemos que es muy injusto, pero en ocasiones las aseguradoras no quieren pagar la indemnización o pagan menos de lo que corresponde. En caso, que haya una controversia en la tasación de los daños ocasionados por un siniestro se recomienda contactar con un profesional de peritaje para que ofrezca una nueva tasación. 

Los peritos intentan llegar a un acuerdo por escrito ,valorando los daños y las causas del siniestro. Si no se llegara a un acuerdo, en este caso se llegaría a una demanda judicial o civil para que un juez resolviera el conflicto. 

En DEFENDER disponemos de un equipo de profesionales que actúan de forma honesta y profesional que atendemos todas las quejas y reclamaciones planteadas para lograr un acuerdo entre la aseguradora y el asegurado. Incluso, en algunas compañías se incluye el procedimiento pericial, es decir, la aseguradora se encargará de pagar la nueva tasación del segundo perito.